Política Nacional en Discapacidad

https://foco.lanacion.com.py/2020/12/03/discapacidad-y-salud/
La PONADIS o Política Nacional en Discapacidad, es la que busca generar la promoción y protección de los Derechos Humanos de las personas con discapacidad, es decir, se vela por que a las personas con discapacidad no se les discrimine, tengan oportunidades en equidad de condiciones (es decir, en donde a cada uno se le ofrezca lo que necesite para funcionar de manera correcta dentro de la sociedad), busca que se respete la diversidad y también vela por la creación de una sociedad más inclusiva para las personas con discapacidad.
La Política tiene diferentes ejes de acción dentro de los cuales se pueden mencionar los siguientes:
Eje de salud:
De acuerdo con la política, "la salud es un aspecto básico en la vida de todo ser humano" y as-í, tal cual, es. Sin embargo, al trabajar con personas con discapacidad, puedo dar fe de que, aunque sea un derecho humano básico, esto no siempre se cumple.
Quienes tienen discapacidad, y de acuerdo con la PONADIS, deberían tener un acceso a servicios de salud de calidad, en donde se atiendan sus necesidades y en donde, la condición de cada uno de ellos, no sea determinante para que reciba o no, un servicio y una atención de calidad. Empezando por que la infraestructura de los centros de salud no siempre cuenta con los estándares mínimos que debería cumplir y que además, respeten lo establecido en la Ley 7600. Igual de preocupante es que, gran parte del personal que trabaja en estos establecimientos, no cuenta con una preparación que le permita atender a las personas con discapacidad de la mejor manera, y más que preparación, muchas veces no cuentan con la empatía necesaria, para que el servicio que están brindando, sea uno realmente bueno, que le permita a los usuarios sentir que sus necesidades de salud realmente están siendo tratadas, que realmente hay gente que se preocupa por ellos y por lo que están sintiendo. Por lo tanto, tal y como lo mencioné anteriormente, muchas veces no se trata de la preparación que se pueda dar a nivel universitario, se trata de la empatía que como seres humanos deberíamos tener al tratar con otras personas.
Dentro del eje de salud, y que creo que va muy de la mano con el eje de educación, otro de los temas que me parece de interés es el acceso a la salud sexual y reproductiva, que busca brindar apoyo e información sobre temas de educación sexual a las personas con discapacidad, y cómo hemos fallado como sociedad ante esto.
Las personas tienen el erróneo pensamiento de que, quienes tienen discapacidad, son "angelitos", que son seres asexuales y son personas que no tienen ningún tipo de deseo, incluidos los deseos sexuales. Al igual que alguien que no tenga discapacidad, las personas con alguna condición, sí pueden llegara tener estos deseos, lo que los hace merecedores de una educación y atención para la sexualidad y afectividad de calidad.
Muchas personas suelen asustarse y oponerse cada vez que a nivel educativo, se mencionan las guías de sexualidad y afectividad que se implementan en los centros educativos, sobretodo si van dirigidos a personas con alguna discapacidad. Pero esta información es importante. Queremos que desde niños, todos aprendan cosas tan básicas como la forma correcta de dirigirse a los demás, respetando sus gustos, sus deseos y opiniones. Queremos que aprendan también a establecer límites y a dejarle saber a los demás, la forma en la que ellos quisieran ser tratados, que sean capaces de informar a los demás cuando les está ocurriendo algo que no les gusta, que les incomoda, y que además, sientan confianza en sus círculos más cercanos, para pedir ayuda cuando ellos sientan que algo no se está dando de la manera correcta.
La educación y la atención para la sexualidad y afectividad, va más allá de aprender a establecer relaciones amorosas sanas (que por supuesto, es de suma importancia), sino que incluye también, el aprender a formar relaciones sociales (amistades, familiares, etc) sanas. Tenemos que saber relacionarnos con los demás, respetándolos y haciéndonos respetar, para poder, a futuro, entablar una relación amorosa sana. Las personas con discapacidad tienen derecho a la salud sexual plena y la educación sexual no se puede limitar por asociarla a una discapacidad. Por el contrario, se debería utilizar para favorecer y promover el desarrollo y la evolución de la persona.
A pesar de todo lo positivo que presenta este eje, como se ha expresado, queda mucho por mejorar, pero dentro de las acciones que nosotros podemos poner en práctica es que, cada vez que veamos que algo no está funcionando de la forma en la que debería, alzar la voz, y hacer que los derechos de las personas con discapacidad, sean cumplidos. Es importante también que las universidades se involucren más en la formación de profesionales más capaces de brindar atención de calidad a las personas con discapacidad, porque muchas veces, aunque los centros de salud cumplan con todo lo estipulado en nuestras legislaciones, son los profesionales quienes fallan con la atención que ofrecen.
Eje de educación:
Por el área en la que me desempeño, considero que este es uno de los ejes a los que mayor importancia le doy. Soy consciente que a lo largo de los últimos años, se han hecho muchas campañas en pro de la inclusión educativa de las personas, sin embargo, considero que aún, hoy en día, queda mucho por hacer. En el papel, todo parece muy lindo, todo se ve muy bien, pero de ahí a la realidad, los cambios que faltan por hacer, son muchos. Todas las personas tienen derecho a recibir una educación de calidad, y en condiciones de equidad (tal y como se ha mencionado previamente en el blog, en donde cada uno reciba lo que necesita para poder funcionar, en este caso, dentro del sistema educativo).
El sistema educativo dirigido a las personas con discapacidad ha tenido grandes y positivos cambios a lo largo de los años, se ha pasado de un sistema en el que ellos y ellas eran segregados a un sistema en el que se busca su inclusión y su plena participación en la vida estudiantil.
Pero en lo personal, considero que si hay algo que debe cambiar, es la formación universitaria que reciben los profesionales en educación en nuestro país. Muchas veces, son ellos (especialmente docentes que no tienen formación en educación especial) quienes generan un mayor rechazo hacia los estudiantes con discapacidad. Suelen molestarse, por mencionar un caso, al saber que requieren algún tipo de adecuación, por más sencilla que esta sea. Sin embargo, de cierta manera, es comprensible. Nuestro sistema educativo tiene muchas fallas, y los docentes no trabajan con pocos estudiantes, por el contrario, tienen a su cargo muchos estudiantes, y sumado a eso, una carga grande de procesos administrativos que deben realizar lo que les complica un poco el panorama, y puede generar que ellos muestren cierta resistencia hacia los procesos inclusivos.
Pero, por más que ellos se resistan y se nieguen a cumplir con los procesos de inclusión, es algo que se debe llevar a cabo, porque queremos niños felices, niños que se sientan que son parte de un grupo, que tengan un sentimiento de pertenencia, queremos niños que no sientan que son excluidos por una condición, niños que puedan salir a las calles felices y sin sentir miedo de que algo les pueda pasar. Para esto, los procesos de inclusión deben iniciarse desde edades tempranas. Tenemos que empezar a enseñar a los niños todo lo positivo que tiene la diversidad (que de hecho, todos somos tan diferentes, y muchas veces, aunque no tengamos alguna condición de discapacidad, es posible que durante nuestras épocas como estudiantes, en algunas materias hayamos requerido apoyos extras), hay que empezar a "empapar" a los niños desde pequeños en temas relacionados con inclusión, para que, cuando estas generaciones lleguen a grandes, la diversidad no sea vista como algo "extraño".
Pero el cambio empieza por nosotros mismos, desde que estamos en familia y en nuestros círculos más cercanos, dejando de hacer bromas y chistes sobre las personas que son "diferentes" por alguna razón, sin importar cuál sea, y poco a poco, las inclusión de personas con discapacidad, dejará de ser un tema de discusión y será una realidad.
Si pensamos en un área de mejora de la política, creo que realmente todas podrían mejorar, porque sí, es cierto que se han desarrollado muchas acciones en pro de las personas con discapacidad, pero para que el cambio sea uno real, todo lo que está plasmado en un papel, debe llevarse a la realidad.
¿En cuál de todos los ejes de la política consideras que aún queda mucho por hacer?
Hola, concuerdo con usted, la educación es la base para lograr el cumplimiento de todos los ejes definidos en PONADIS, principalmente la empleabilidad y autonomía de esta población.
ResponderEliminarHola compañera María José Chacón,
ResponderEliminarExcelentes aportes. Concuerdo con usted en que hay mucho que hacer en ambos ejes, en el de la educación y en el de la salud. Me parece sumamente preocupante que tanto en los centros educativos como en los de salud no exista una infraestructura adecuada para atender a está población. A nivel de jefaturas, debe haber un mayor interés en estás temáticas para así evitar violentar el acceso de estás personas a los servicios. Con solo ese hecho, se ve que en nuestro país se debe aprender a pensar no solo en la mayoría de la población, sino en toda la población en general.
Al llegar al punto anterior, se debe tomar en cuenta que sin educación, no va a darse un cambio real como el que se espera. Esto porque inclusivo, las personas con discapacidad tienen derecho a la sexualidad y a la afectividad. Como decía la compañera, todavía existen muchos tabúes al respecto. También, con la educación desde niños, se puede en algún momento dejar de hablar de inclusión y hablar de convivencia, porque al final, ese es al momento que queremos llegar. A aprender a vivir en sociedad con respeto.
Muchas gracias compañera.
Atentamente, Cindy Roldán Rojas.
Hola María José,
ResponderEliminarMe encanta leer tu blog porque está desarrollado desde tu perspectiva de educadora especial, si bien yo soy educadora de primera infancia y a lo largo de mi experiencia he trabajado con una gran diversidad de chicos y chicas con o sin discapacidad, tu visión es súper valiosa y me abre los ojos en muchos aspectos.
En relación a la reflexión acerca del EJE SALUD comparto completamente la postura de que la población con discapacidad debe y tiene que recibir educación de sexualidad y afectividad de calidad y contextualizada a su realidad y necesidades.
A modo de complemento al comentario "son los profesionales quienes fallan con la atención que ofrecen" te quiero compartir mi opinión debido a la experiencia cercana que tengo con una profesional del área de salud trabajando por más de 25 años para la CCSS. Es lamentable que se le achaque la absoluta responsabilidad a los profesionales (médicos, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, terapistas...) ya que ellos cumplen con directrices que vienen de mucho más arriba, a nivel de CCSS los especialistas tienen 15 minutos por paciente (si es un caso nuevo son 30min) ¿qué atención crees que se puede brindar con ese ritmo de trabajo?, atendiendo 30 pacientes en una misma jornada de 8 horas, por 5 días a la semana, por años de años bajo este régimen.
El personal de salud brinda la atención que sus capacidades naturales y humanas le permiten, no voy a defender a TODO empleado de la CCSS porque hay muchos que a pesar del tiempo no lo utilizan de la mejor manera, pero si quiero crear conciencia de que si queremos que la población con discapacidad tenga una atención de calidad en la que se sientan apoyados por el personal de salud las reglas deben cambiar.
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ResponderEliminarSi un niño o niña recibe consultas de 15 minutos cada 3 meses durante el primer año y luego se extienden a cada 6 meses (y esto si tuvo la "suerte" de que se le encontrara algún padecimiento al que la CCSS le da seguimiento [asma, rinitis, soplos en el corazón, epilepsia,...]) el personal de salud tiene chance de leer por encima el expediente, atender las dudas de los padres o acompañantes, examinar al chico, rellenar el EDUS, rellenar mil documentos más (recetas, ordenes de exámenes, referencias...) a contra reloj.
Que pasa hay quienes con vocación y amor al prójimo toman su 1/2 hora de almuerzo para recargarse con los pacientes y dedicarle unos 45 minutos al chico que observan que algo no va de acuerdo al desarrollo y les realizan un Test del desarrollo con los materiales que ellos mismos han conseguido y con las capacitaciones que ellos mismos han buscado y costeado para dar una guía y una intervención específica a este paciente. Pero es una triste realidad en la que debemos trabajar y ser agradecidos porque muchos países no cuentan con nuestra suerte de tener una seguridad social como la costarricense.
De esta forma considero que hay muchos profesionales que dan la vida por sus pacientes y no es justo generalizar. Más bien debemos alzar la voz para las jefaturas del MS y CCSS, sus empleados no pueden dar la atención que sus asegurados requieren con las condiciones paupérrimas en las que se desenvuelven. Tener empatía con el sector salud más ahora con el tema COVID 19, están obligados a trabajar poniendo en riesgo su salud y la de sus burbujas sin ni siquiera recibir mascarillas para su protección. Como todo sector de atención al cliente, son seres humanos con capacidades humanas y preocupaciones humanas, seamos empáticos y agradecidos con la labor que hacen, son los administrativos detrás, que están en oficinas cerradas y protegidas tomando decisiones descontextualizadas y obsoletas con las necesidades de la población del Siglo 21.
No obstante lo anteriormente dicho, me parece, que podemos conciliar nuestras opiniones ya que como futuras psicopedagogas y actuales profesionales en docencia, tenemos la responsabilidad desde nuestras capacidades de brindar la mejor atención y apoyo a los estudiantes o pacientes que crucen nuestros caminos, buscando crear redes de apoyo, para que los aportes de toda una comunidad educativa y sector salud busquen el desarrollo integral y enfocado en derechos para la población general, incluida la que presente una discapacidad o no.
En relación a tu perspectiva del EJE EDUCACIÓN, concuerdo que para alcanzar una población inclusiva la mejor opción es formar desde la primera infancia, concientizar a los niños y niñas para que ellos sean los actores del cambio de que en la diversidad hay riqueza.
Un abrazo, Andrea Carina Fernández Frater.
Realmente lo que expone tu blog así como el parecer de tus compañeras es una realidad. Desde las jefaturas que no se apegan a generar los cambios necesarios para cumplir a una legislación que busca el beneficio de la población hasta el personal que aun sin tener las adecuadas condiciones en las instituciones de salud o educación con un esfuerzo extra buscan brindar lo mejor a los que necesitan de su servicio-
ResponderEliminarDesde nuestra posición como generadores de cambio en el área de la psicopedagogía nos corresponde además buscar el logro de estos cambios en las instituciones y asesorar a los cuidadores sobre los derechos que están implícitos en estos documentos.