Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
Es considerado un trastorno del neurodesarrollo y es uno de los más frecuentes en la infancia.Dentro de las características que presentan las personas con este trastorno se pueden incluir la dificultad para concentrarse, y poner atención, dificultad para controlar la conducta e hiperactividad, y estos suelen aparecer entre los 7 y los 12 años de edad y se mantienen a lo largo de toda la vida.
Sin embargo, es importante tener presente que muchas veces los niños se muestran como seres hiperactivos o incluso con dificultades para concentrarse, y esto es normal, por lo tanto, hacer un correcto proceso diagnóstico, es fundamental para un adecuado y temprano diagnóstico. De hecho, muchos profesionales consideran que los síntomas deben estar presentes durante 6 meses o más y la frecuencia con la que se presentan debe ser aún mayor que en los niños que no presentan el trastorno.
El TDAH tiene un origen biológico y factores etiológicos (genéticos y ambientales). Puede existir un funcionamiento irregular de algunos neurotransmisores (vías dopaminérgicas afectadas es responsable de hiperactividad e impulsividad, vías noradrenérgicas afectadas son las responsables de inatención).
El TDAH puede tener predominancia de características de inatención, dentro de las cuales se pueden mencionar, entre otras, las siguientes:
- Se distraen con facilidad
- Les cuesta concentrarse en una actividad y rápidamente se aburren de las tareas que están realizando
- Parecen no escuchar cuando se les está hablando
- Presentan dificultad para procesar la información que se les brinda y para realizar tareas en las que requieran estar “calmados”
Cuando hay predominancia de hiperactividad, algunas de las características pueden ser:
- Inquietud (se mueven constantemente)
- Hablan mucho
- Presentan dificultad para hacer actividades en las que requieran estar tranquilos
Cuando la predominancia es la impulsividad, algunas de las características podrían ser:
- Impacientes
- Actúan sin medir las consecuencias de sus actos
- Dificultad para esperar (turnos, por ejemplo)
Discapacidad intelectual
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC, la discapacidad intelectual se refiere a cuando “una persona no tiene la capacidad de aprender a los niveles esperados y funcionar normalmente en la vida cotidiana”
La presencia de una discapacidad intelectual puede llegar a afectar considerablemente el desempeño que tiene la persona dentro de la comunidad y el medio en el que se desenvuelve en el día a día (pueden requerir un mayor tiempo para adquirir y aprender distintas habilidades que les permitan llevar a cabo ciertas actividades), por lo tanto, el fortalecimiento de su habilidades adaptativas desde que son pequeños, es importante para impulsar, lo más que se pueda, la autonomía e independencia de estos niños y niñas. La discapacidad intelectual se presenta, usualmente, antes de los 18 años de edad y se mantiene a lo largo de la vida de la persona.
El DSM-V establece 4 clasificaciones de acuerdo a la gravedad que puede presentar la discapacidad:
- Leve: durante los primeros años de vida los niños no parecieran tener ninguna dificultad. Estas suelen aparecer más adelante, además, pueden mostrar cierta inmadurez al relacionarse con otras personas.
- Moderado: el desarrollo de sus habilidades presenta un notable rezago en comparación con sus pares. De igual manera, su comportamiento social y comunicativo muestra algunas deficiencias.
- Grave: sus habilidades están muy reducidas, y es importante tener en consideración que el lenguaje hablado está muy reducido y requiere mucho apoyo para las actividades del día a día.
- Profundo: hay una comprensión muy reducida de muchas de las habilidades del desarrollo.
Trastorno del Espectro Autista
Cuando se habla de una condición como el Trastorno del Espectro Autista (TEA), se habla de algunas condiciones que anteriormente, eran conocidas por separado, entre ellos, el autismo, el Síndrome de Asperger, y algunos otros trastornos del desarrollo.
El TEA se refiere a una condición que puede llegar a provocar determinados problemas a nivel social, de comunicación y conductuales, afectando el desempeño de las personas en las actividades del día a día. Estos trastornos suelen presentarse en los primeros años de vida (algunos niños presentan algunas características antes de los 3 años de edad, sin embargo, hay quienes pueden presentarlos un poco más tarde), y permanecen a lo largo de toda la vida.
En muchas ocasiones, las personas con este trastorno, van presentando un desarrollo “normal” de sus habilidades (en comparación con su grupo etáreo), hasta que, en determinado momento, parecen detener el desarrollo de las mismas, e incluso, muchos expertos en el tema, indican que pueden empezar a “retroceder”, es decir, dejar de hacer muchas cosas que ya habían aprendido a realizar de manera correcta.
Con respecto a los Trastornos del Espectro Autista, Vargas y Navas (2012), mencionan lo siguiente
Da lugar a diferentes grados de alteración del lenguaje y la comunicación, de las competencias sociales y de la imaginación. Estos individuos también presentan actividades e intereses de carácter repetitivo y estereotipado, movimientos de balanceo y obsesiones insólitas hacia ciertos objetos o eventos. En algunos casos existen individuos que pueden llegar a ser agresivos contra sí mismos y contra los demás. Son pocos los casos de autismo que tienen la capacidad suficiente para vivir un grado importante de autonomía, la mayoría requieren de gran ayuda durante toda la vida. (p. 45)
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, CDC, menciona algunas de las características que pueden presentar las personas con un Trastorno del Espectro Autista, algunas de ellas son las siguientes:
- No demuestran interés en los juegos de roles
- Evitan hacer contacto visual con los demás
- No son muy afines al contacto físico
- Muestran cierta dificultad para comprender los sentimientos de los demás e incluso, para demostrar los suyos
- Pueden presentarse retrasos en el habla y el lenguaje e incluso hablar con un tono monótono o robótico. Pueden presentar también, ecolalia (repetición de palabras)
- Algunos de sus intereses pueden ser considerados obsesivos
Es importante tener presente que cada persona con TEA es diferente, y muchas veces las características que ellos presentan pueden verse, de cierta manera, afectadas por el entorno en el que se desenvuelven y los apoyos que puedan recibir para su correcto funcionamiento dentro de la sociedad.
Trastornos de comunicación
Un trastorno de la comunicación es el que comprende deficiencias en el lenguaje, el habla y la comunicación de las personas, y que además, no tienen ninguna otra condición asociada que pudiera estar provocando estas deficiencias.
Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de lenguaje, habla y comunicación?, ¿en qué se diferencian estos términos?. De acuerdo con el DSM-V,
- El habla es la producción expresiva de sonidos
- El lenguaje incluye la forma, función y uso de sistemas no convencionales de sonidos
- La comunicación es todo comportamiento verbal o no verbal que influye en el comportamiento, ideas o actitudes de otro individuo
La clasificación de los trastornos de la comunicación es la siguiente:
- Trastorno del lenguaje: son las dificultades que se presentan en la adquisición y el uso del lenguaje por problemas en la comprensión o en la producción. Aparece en las primeras etapas del desarrollo.
- Trastorno fonológico: son las dificultades en la producción fonológica, es decir, es la incapacidad de producir correctamente los sonidos de las palabras.
- Trastorno de la fluidez de inicio en la infancia (tartamudeo): son las alteraciones de la fluidez y la organización temporal normales del habla. Las personas saben lo que quieren decir, pero tienen dificultades para hacerlo. Muchos superan la tartamudez con el tiempo, sin embargo, el trastorno puede persistir con el tiempo.
- Trastorno de la comunicación social (pragmático): son las dificultades en el uso de la comunicación verbal y no verbal.
- Trastorno de la comunicación no especificado: son los trastornos que tienen síntomas de los trastornos de la comunicación pero no cumplen con todos los criterios para ser considerados uno.
A continuación, se presenta una tabla con algunas semejanzas y diferencias entre los diferentes trastornos:
Al trabajar en el área de educación y Psicopedagogía, es importante tener un amplio conocimiento sobre los diferentes trastornos que pueden tener las personas (niños, adolescentes, adultos) de modo que, la intervención que se le brinde a cada uno, sea la más oportuna, ofreciéndoles recursos y medios que les permitan funcionar de la mejor manera dentro de la sociedad.
Es importante tener en consideración que cada trastorno tiene sus propias características, pero es importante también comprender que cada persona va a tener sus propias necesidades. Aunque trabajemos con dos personas, con una misma condición, lo que cada uno requiere es diferente. De ahí la importancia de conocer a las personas con las que trabajamos, porque esto nos va a permitir adaptar nuestras metodologías y estrategias de modo que, el proceso de adquisición de habilidades sea el que mejor se adapte a cada uno.
¿Desde la Psicopedagogía, cuál es la acción que consideras más importante llevar a cabo para atender a una persona con algún tipo de trastorno?
Referencias:
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (1 de julio de 2020). Información sobre Discapacidad Intelectual. Recuperado de https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/childdevelopment/hoja-informativa-sobre-discapacidad-intelectual.html
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (1 de julio de 2020). Información básica sobre el trastorno del espectro autista. Recuperado de https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/autism/facts.html
González, J., García, J. (2019). Trastornos del lenguaje y la comunicación. Recuperado de https://www.aepap.org/sites/default/files/pags._569-577_trastornos_del_lenguaje_y_la_comunicacion.pdf
Instituto Nacional de la Salud Mental. (s.f). Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Recuperado de https://www.ocecd.org/Downloads/adhd_booklet_spanish_cl5082.pdf
Quintero, F., García, N. (2019). Actualización en el manejo del TDAH. Recuperado de https://www.aepap.org/sites/default/files/pags._29-36_actualizacion_en_el_manejo_del_tdah.pdf
Rusca, F., Cortez, C. (2020). Trasorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños y adolescentes. Una revisión clínica. Revista Neuropsiquiátrica. 83 (3). 148-156. Recuperado de http://www.scielo.org.pe/pdf/rnp/v83n3/0034-8597-rnp-83-03-148.pdf
Vargas, M., Navas, W. (2012). Autismo Infantil. Revista Cúpula. 26 (2). 44-58. Recuperado de https://www.binasss.sa.cr/bibliotecas/bhp/cupula/v26n2/art5.pdf

Hola Majo,
ResponderEliminarPrimeramente, agradecerte tu entrada al blog, como mencionas es de suma importancia para nuestro trabajo poder conocer la generalidad de cada uno de los trastornos.
Desde la Psicopedagogía, para realizar nuestra intervención es de suma importancia conocer estas características, sin obviar que cada persona es diferente y que debemos de tomar en cuenta su diversidad, ya que, lo que puede funcionar en una persona, puede no funcionar en otra. Esto quiere decir que debemos de ser flexibles para poder dar una invertención atendiendo las necesidades de cada persona. La diversidad enriquece los espacios y es lo que nos permite fortalecer los procesos de aprendizaje.
Gracias por tu entrada, me ayudo a enriquecer mis conocimientos.
Saludos,
Valerie Calderón
Hola María José,
ResponderEliminarEstá muy interesante tu abordaje de comparaciones y diferencias de los trastornos. Además, me parece que la explicación de cada trastorno está muy detallada y permite una mayor comprensión de cada uno.
En cuanto a tu pregunta sobre la acción que considero más importante llevar a cabo para atender a una persona con algún tipo de trastorno, pienso que es relevante desde el inicio establecer un vínculo y una relación cordial con la familia con el fin de contar con apoyo para el proceso. Como docente, considero que si la familia no se compromete en el acompañamiento en cualquier proceso de la persona que impresione algún trastorno o dificultad de aprendizaje, la labor docente o del especialista en psicopedagogía puede tornarse más compleja y con resultados más difíciles de alcanzar.
Considero que los conocimientos y tratamientos específicos que ejecutemos como profesionales en psicopedagogía pueden facilitar el proceso de aprendizaje, adaptación o crecimiento de la persona que impresione un trastorno, pero la familia puede también tomar responsabilidades y participar en este proceso. Algunas veces, incluso los miembros de la familia deben hacer ajustes en sus reglas, hábitos y formas de comunicación o de pensamiento con el fin de participar en la intervención que realiza el especialista en psicopedagogía. Esta no es una labor sencilla para la familia y aún más si no están comprometidos con el acompañamiento. Es este uno de los mayores retos de quienes son y seremos psicopedagogos, pero considero que es vital intentar crear un vínculo y un equipo de trabajo sólido entre la familia, el especialista en psicopedagogía, la persona que impresione el trastorno y cualquier otro profesional que participe en el abordaje.
Hola María José,
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo en que aunque dos personas tengan la misma condición o trastorno que no se les debe intervenir de la misma manera porque cada persona tiene su propia individualidad, no solo eso, va a variar mucho inclusive la gravedad o nivel en el que lo manifieste. Me gustó mucho la manera en que expusiste las diferencias y las similitudes.
En este área de la psicopedagogía, es de suma importancia tener claras las diferencias pero también las similitudes, esto porque muchas veces se podría llegar a dar un diagnóstico equivocado y eso es lo que se busca evitar, la confusión. Se busca todo lo contrario, el que exista una claridad tanto para el estudiante como para los padres de familia.
Hola Majo, espero estés muy bien.
ResponderEliminarGracias por ese cuadro tan completo y acorde a cada trastorno estudiado. Estoy de acuerdo en que muchos de estos trastornos pueden generar condiciones que afecten el desarrollo de actividades, de manera que se necesita conocer y entender sus manifestaciones clínicas para comprender el abordaje que se debe dar en los procesos de intervención.
También es importante entender que de acuerdo a cada diagnóstico, así será el abordaje, ya que es necesario respetar siempre los procesos de individualización y comprender que aunque sea el mismo trastorno, sus manifestaciones pueden ser completamente diferentes.
Por último, coincido con vos en lo indispensable que es tener conocimiento de estas y otras alteraciones que pueden alterar el proceso de aprendizaje, en el desarrollo del profesional en psicopedagogía.
El comentario anterior sale sin mi nombre: Paola Vega Espinoza :)
ResponderEliminarHola Maria José, primero quería decirte que las diferencias y similitudes encontradas en el cuadro comparativo están muy claras. Es importante reconocerlas antes de poder hablar de ellas. Hay muchas personas que comentan acerca de los diferentes trastornos pero no saben bien de qué habla cada uno de ellos. Pero están muy muy claras y así como lo plantaste están super claras.
ResponderEliminarTambien estoy de acuerdo con que es muy importante conocer las caracteristicas de ellas, mas si queremos colaborar y si queremos conocer a las personas con los que trabajamos por ejemplo en mi caso que son niños es esencial conocer cada trastorno. Mas que como profesionales no podemos dar un resultado con solo ver, hay que investigar antes de. Gracias por tu aporte fue de mucha ayuda!
Saludos, Mariana Víquez :)